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147 o más viajes y casi 90.525 fotos después nos dimos cuenta de que las mejores experiencias no cabían en nuestros artículos y apps. Pero aquí sí. Somos José María de Pablo y Mikel Marqués, viajamos juntos y hacemos www.smarkmagazine.es
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Ibiza, lo que te pierdes

JOSÉ MARÍA DE PABLO | 12/6/2016
Si eres de los que solo va a Ibiza a la fiesta, sigue leyendo, porque lo que pretendemos es contarte cómo flipar en apenas 48 horas en ésta pequeña isla sin pisar un solo club.

Viernes

13.30 horas. El vuelo de Iberia Express aterriza en hora para irnos directos a comer a Lips Reartes, el "chiringuito" de lujo en Platja d’en Bossa. Este restaurante y beach club está gestionado por David Reartes, un chef que lleva cuatro lustros reivindicando la gastronomía y el producto local, y lo hace los 365 días del año, así que de su cocina salen platos como el de la foto, una obra de arte para la vista y el gusto.



17.00. Para hacer una provechosa digestión, nos dirigimos a la ciudad de Ibiza, donde visitamos la Necrópolis de Puig des Molins, situada en el centro. Bajo la colina funeraria excavada por cartagineses hace 2000 años hay decenas de hipogeos, cámaras funerarias, de las que se han extraído miles de objetos expuestos en el museo.
El yacimiento fue declarado, junto a Dalt Vila, el casco antiguo amurallado de Ibiza, patrimonio de la Humanidad en 1999.




21.30. Va siendo hora de salir del bullicio urbano y buscar una cala donde se pueda disfrutar de una bonita puesta de sol. Entre decenas de opciones posibles, vamos a la playa de Port des Torrent, situada a 300 metros del hotel donde nos alojamos, en el noreste de la isla.

La magia de la luz a estas horas contribuye el ambiente familiar de Imagine Beach Bar, un chiringuito con espectáculos en vivo, mojitos y platos ligeros.


A pesar de estar al lado de Sant Antoni de Portmany, famoso por su marcha alocada, de noche esta cala es un remanso de paz. El Barceló Pueblo Ibiza es el mejor hotel de esta zona. Acaba de terminar una reforma integral y está preparado para satisfacer las expectativas de todo tipo de cliente, familias y parejas, que van a encontrar en sus habitaciones o en el opíparo desayuno buffet, todo lo que se necesita para descansar (habitación doble desde 122€).

Sábado

10.00. Empezamos la vuelta a la isla visitando las calas del este de Ibiza. Cala Conta y Cala Bassa responden a las expectativas: aguas azul turquesa, arena y parking.
Cala Vadella y Es Vedrá completan el cuarteto de playas molonas en la cara oeste de Ibiza, que exploramos a lo largo de toda la mañana.



17.00. En Can Musson, una granja ecológica en Santa Eulalia, nos espera María, la propietaria que dejó en manos de sus hijas su negocio de decoración para hacer su sueño realidad: transformar una finca familiar en un lugar en el que los visitantes puedan aprender el modo de vida rural y las ventajas de la agricultura ecológica. En esta preciosa granja se crían animales y se cultivan vegetales y frutas de temporada, pero también se imparten cursos para aprender a hacer flaó, un dulce de queso típico de la isla.
Merendamos un picoteo de embutido casero regado con una limonada y un té de hierbas ibicencas irrepetible. Esto es dieta km 0 y lo demás son tonterías, ya que todo ha sido elaborado con frutos de la finca.

21.00. En Santa Gertrudis de Fruitera, un pueblo del centro de la isla, visitamos el Bar Costa una taberna famosa por el "pan amb tumaca" y por su decoración a base de obras de arte de autores a los que se permitía pagar en especie su menú diario. El resultado de esta política se puede ver en sus comedores, convertidos en un museo de arte del siglo XX de gran valor.

Domingo

11.00. Es el momento de descubrir las playas del noreste, la parte más montañosa y por lo tanto menos explotada. Salimos hacia Aigües Blanques. Ésta es una playa perfecta, pero para elegirla hay que amarla, porque el aparcamiento está apartado y hay que caminar 10 minutos antes de pisar la fina arena.

Nudista y protegida por un acantilado, en el chiringuito de Aigües Blanques sirven bocatas y ensaladas, todo muy sencillo pero con la actitud que se espera de todo en Ibiza.
Las carreteras aquí son tortuosas y el paisaje se cubre de pinos mediterráneos, de entre cuyas copas surge de vez en cuando el blanco de la arquitectura tradicional ibicenca adaptada a los gustos de los millonarios o quienes pueden pagarse una casa en estos exclusivos enclaves.



18.00 El día se va acabando, pero no queremos dejar de visitar Cala Benirrás, donde los hippies del siglo XXI celebran su fiesta semanal de los tambores, una catarsis playera que reivindica al sol como fuente de vida.

19.00. Es hora de regresar camino del aeropuerto a tiempo para tomar el vuelo de Iberia Express de las 21.30. Esta compañía Iberia Express ofrece este verano una media de 9 frecuencias semanales a Ibiza (llegando a 12 durante el mes de agosto). Los precios de los billetes se encuentran desde 29€ por trayecto (y desde 115€ por trayecto en Business Express), siempre que se compre ida y vuelta.

FOTOS: JOSÉ MARÍA DE PABLOS

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