Esquire en Facebook
Esquire en Instagram
Esquire en Google Plus
Esquire en LinkedIn
Newsletter
20 Minutos

El petardazo oriental de Matt Damon

DANIEL AVENIDA | 17/2/2017
Si piensas que ‘La gran muralla’ es como ‘El último samurai’ pero con más fantasía y cambiando a Tom Cruise por Matt Damon tienes razón.

No sabemos cómo Matt Damon se ha metido en este jardín (oriental) pero lo ha hecho y esta vez se enfrenta a los poderes sobrenaturales que acechan a la Gran Muralla. Acción, efectos especiales y mucho salto de acá para allá -como le gusta a Zhang Yimou- en una cinta que, sin llegar a estrenarse, ya ha recibido más golpes que las decenas de figurantes a las que veréis caer muralla abajo.

Y es que, más allá de los monstruos, los ejércitos invasores y los fenómenos extraños, el mayor enemigo al que se enfrenta Matt Damon con esta película es, dicho con tono místico y entre susurros, "la crítica".

La idea, así resumida, era construir una muralla enorme para protegerse de los mongoles. Por eso se pusieron a juntar piedras y más piedras, hasta que superaron los 21.000 kilómetros de largo y los siete metros de alto. Murieron unos 10.000 trabajadores por el camino, pero eso es otro tema. Bueno, pues ahí tenéis la Gran Muralla, y aquí termina la parte histórica. Ahora vamos con la versión del director.

Zhang Yimou estaba a lo suyo cuando le vino una idea: "oye, ¿te imaginas que un soldado británico y su colega se dan cuenta de que la Muralla no es solo para defenderse de los mongoles, sino que hay algo mucho peor al otro lado?" Los colegas deberían avisar de que una idea como esta es fruto de las sustancias psicotrópicas que uno acaba de ingerir, y que, si se le da algo de tiempo, cualquiera se percata de que no tiene nada de bueno ni de emocionante. Pero los amigos de Zhang, ajenos a la coherencia y al buen gusto, compartieron su asombro ante la idea del monstruo, Matt Damon y los mongoles, así que apoyaron el proyecto y aquí tenemos el resultado.

Matt Damon es grande, muy grande, pero algunas cosas no las levanta ni el mismísimo Marlon Brando. Quizá por eso la crítica le ha dado tantos palos a la película, y se esperan más golpes a partir de viernes, cuando comience a proyectarse en todas las salas y se escuche, entre palomitas y sorbos de ultratumba, "si lo sé me ahorro diez euros".
Las fobias más curiosas que (seguramente) no sabías que existían
'Big Little Lies', tres mujeres a las que engancharse
Madrid se viste de Nueva York y jazz con Seagram's New York Hotel at Only You
Los 10 mejores instrumentos para iniciarte en la música