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16 momentos con Idris Elba #Esquire100

JOHNNY DAVIS / TOM CRAIG / CAT | 23/10/2016
JOHNNY DAVIS / TOM CRAIG / CATHERINE HAYWARD

El protagonista de The Wire o Luther, y una de las estrellas actuales en Hollywood (El libro de la selva y este verano Star Trek: Sin Límites) es también DJ, músico, escritor y emprendedor (entre otras cosas). Tomando unos tragos en su nativo East End, Idris Elba reflexiona sobre los altibajos de una vida bajo los focos, su conferencia en el Parlamento británico sobre la diversidad o cómo lleva los persistentes rumores sobre James Bond.

Publicado originalmente en Esquire 96, mayo de 2016.

1. Llega antes que nadie. Hoy, a Idris Elba le van a fotografiar en The Shard. Mientras el equipo de Esquire se reúne en una suite del hotel en la planta 39, Elba ya está en la 31 (ha tenido reuniones aquí desde las 8.00). Tiene un montón de ellas. Se nota su cada vez más elevado perfil en Hollywood (tiene previstas cinco películas en 2016, incluyendo el último gran blockbuster de Star Trek este verano). Ahí está su productora, Green Door Pictures, creada en parte para desarrollar ideas que Elba sentía que no estaban bien representadas en la pantalla y en parte para mostrar al mundo algo de sus pasiones personales, que son muchas. En 2015, la serie Idris Elba: No limits mostró a este ex trabajador de una fábrica de Ford metiéndose en conducción de rallys y acrobacias aéreas antes de batir el récord de velocidad en tierra de Malcolm Campbell conduciendo un Bentley Continental en Pendine Sands (Reino Unido).

Está lo ya mencionado de ser DJ, que le ha llevado de Glastonbury a Ibiza, y le hemos visto apoyar a Madonna en The O2 (Londres). Hay una colección en marcha de "álbumes de música de sus personajes", que hasta ahora incluyen Murdah Loves John (El álbum del personaje John Luther) e Idris Elba Presents Mi Mandela, con música inspirada en sus papeles en la pantalla como John Luther y Nelson Mandela (en la película de 2013 Mandela: del mito al hombre). También diseña una línea de ropa para Superdry, contribuyó con una receta para un libro de cocina fácil de su amigo Jamie Oliver, boxeó para Sport Relief, leyó un poema de Edgar Guest para el equipo olímpico británico, promocionó Sky TV y las bebidas Purdey’s, representó un asalto estilo Swat para un anuncio del videojuego Tom Clancy’s Rainbow Six Siege y codirigió un videoclip para Mumford & Sons, que también son amigos.

En 2013, escribió y dirigió su propio drama para televisión, The Pavement Psychologist, que muestra a una banquera interpretada por Anna Friel iluminada por un hombre sin hogar. Elba trazó el guión mientras se pasaba horas siendo maquillado para Mandela: del mito al hombre. En enero, la Cámara de los Comunes le dio una ovación de pie tras un discurso de media hora sobre la ausencia de diversidad en el cine y la televisión. Antes de eso, la Reina le otorgó la Orden del Imperio Británico. Incluso aquellos días en los que trata de dormir más de cuatro horas, no puede. Considera que incluso la procrastinación es mejor que perder el tiempo durmiendo.

"Prefiero quedarme dormido después", dice mientras el ascensor nos bambolea entre las plantas.. "Jesús… ¿así que esto es The Shard? Yo hice un anuncio para The Shard en un ascensor. ‘Ven a The Shard", dice riendo. "Puedes traer a tu madre el Día de la Madre".

Si la fama y el dinero le han traído a Elba muchas e inesperadas oportunidades, como leer poesía o hacer un anuncio para un hotel, entre otras, también le han acarreado algunos disgustos. El primero de la lista es ese persistente rumor de que Elba será el próximo James Bond, un rumor que, para ser sinceros, tiene cierta entidad, teniendo en cuenta que lo empezó Daniel Craig y lo avaló Amy Pascal, el por entonces jefe de Sony Pictures, cuyos correos electrónicos privados se hicieron públicos tras el hackeo de Wikileaks a Sony en 2014 (Sony hace las películas de Bond). Desde entonces, todo el mundo desde Kanye West hasta el guionista de The Wire han dado su opinión al respecto."James Bond es un papel hecho para un actor británico y no vas a encontrar a un actor británico con el talento de Idris… Un James Bond negro puede ser visionario, sin duda", dice West. "Que no sea ya James Bond es una completa falta de imaginación por parte de alguien", dice Simon.





El problema es que Elba no puede hacer mucho al respecto. Y teniendo en cuenta que le han preguntado por ello en cada entrevista desde que Craig lo mencionara por primera vez hace seis años, está un poco harto con este tema, que se le ha ido de las manos. "¿Por qué debería hablar de Bond?", le espetó a un periodista de The Times las pasadas Navidades.

Más recientemente, los medios le han mosqueado un poco más. Horas antes de nuestro encuentro en The Shard, los tabloides habían publicado dos noticias juntas (Elba fotografiado saliendo de una discoteca de Nueva York con Naomi Campbell, y la reciente separación de la madre de su joven hijo Winston) y habían sacado sus propias conclusiones. Consecuentemente, Elba no está de buen humor hoy. Está constantemente distraído con su iPhone. "Maldita sea", murmura. En un momento, abandona la habitación durante una llamada peliaguda y que por lo visto tiene que ver con su deseo de llevar a Winston a ver a su abuela el fin de semana. "Aún así trato de mantener una jodida sonrisa en la cara…".

La verdad es que lo intenta. Durante la sesión, charla con el fotógrafo de Esquire sobre actuación. "Meryl Streep: parece que estás viendo a alguien distinto cada vez", dice Elba. Discuten sobre Kramer contra Kramer. "Es como Beasts of no nation (2015) [la reciente película de Elba sobre los niños soldados de África]. Yo tengo hijos. Cary [Fukunaga, el director] no quería que pareciera que estaba actuando. Y tú me preguntas si la presión de actuar es algo traumático. Es mi trabajo, es lo que amo hacer".
Poco después dejo a Elba en un coche. Alguien le señala y comienza a correr hacia él. "¡Tienes que ser James Bond!", le grita. "Está bien", dice, y cierra la puerta.

2. Quizá haya sido fácil infravalorar lo gran actor que es Idris Elba. Antes de conocerle, me senté a ver todo lo que pudiera sobre su trabajo. "¿De verdad?", pregunta, como si no pudiera imaginar una pérdida mayor de tiempo. "Tienes que estar harto de mí, colega". Un poco sí. "He aparecido en unas 40 películas", dice. "Americanas, inglesas… No sé cómo he podido hacer tantas. Son muchas".
Cuando has hecho tantas cosas es inevitable que entre los pelotazos también haya fracasos. Pero incluso entre los papeles de este tipo –el contable sin sentido de la versión americana de The Office; un fugitivo psicópata llamado Colin en el thriller palomitero Sin escrúpulos (2014); el marido de Beyoncé en la secuela de Atracción fatal titulada Obsesionada (2009)–, Elba está fascinante. Desaparece en cada papel que interpreta. Sé que suena ridículo, pero a pesar de conocer el elenco de Obsesionada, pasé los primeros minutos de la película viendo a un actor con Beyoncé sin darme cuenta de que era Elba. "¿Sí?", dice. "Me dejaron por los suelos… Rotten Tomatoes le dio un 40% o algo así" (peor, la web de críticas de cine no fue tan amable: 19%).





"Lo que hace Idris es muy raro de ver", dice Neil Cross, guionista y creador de Luther. "Podría nombrarte quizá media docena de otros ejemplos en la historia de Hollywood. Es intensamente masculino, pero no es del tipo macho, y por eso las mujeres y los hombres sienten hacia él la misma devoción. Una actriz que compartió pantalla con él recientemente me dijo que su encanto es gravitacional: te atrae hacia él. Ha estado históricamente infravalorado. Es una de las presencias más sobresalientes en la pantalla de su generación".

"Está ahí con Tom Hardy, Michael Fassbender y Daniel Craig", dice James Watkins, director de la película de acción Bastille Day [sin fecha de estreno en España]. "Tiene el físico y la presencia, pero también el talento. Puedes poner la cámara delante de él y saber lo que está pensando".

La última película de Idris Elba es El libro de la selva [recientemente estrenada en nuestro país] un remake del clásico de Disney grabado con técnica CGI, en el que ponen la voz Bill Murray, Scarlett Johansson y Christopher Walken. Elba es Shere Khan. Parte de la virtuosidad de Elba se debe a su voz y su habilidad para modularla en registros irreconocibles. En The Wire interpretó a Stringer Bell, el especulador de drogas y asesinatos que, aún así, suscitó nuestra simpatía. Como ya es sabido, Elba completó todas sus audiciones sin que nadie se diera cuenta de que era británico, mucho menos de Hackney.

"¿Cómo fue eso posible? Todavía no lo sé", dice Oona King, la política laborista que le invitó a dar su discurso sobre la diversidad. "Mi familia es afroamericana así que conozco bien a este tipo de hombres negros. Me quedé alucinada cuando me enteré de que no era de Baltimore sino de aquí"."Mis actores favoritos, como Daniel Day-Lewis o Meryl Streep, siempre tratan de hacerlo. Cambian su voz de forma muy convincente", dice Elba.

En el filme de ciencia ficción de 2013 Pacific Rim y en Beasts of no nation, interpreta a líderes y se preparó estudiando discursos de prebostes mundiales como Barack Obama o David Cameron. "Estudio los poderes de las personas", explica Elba. "Observé a Obama llegar a ser un poderoso y carismático líder, cómo atrajo a la gente a su lado. Incluso cuando Comandante [su papel en Beasts of no nation] le está pidiendo a sus tropas que hagan algo terrible, les hace sentir bien. Lo hace con cordialidad: ese poder que recuerda a la gente lo que es bueno para ellos. Es una herramienta muy poderosa, si la tienes". Para el tigre de bengala Shere Khan él apostó por un rumbo diferente. "Tienes un personaje malévolo que tiene una historia y está contrariado", opina. "Pero es animación. Simplemente lo muestras y lo haces".

3. A Idris Elba le gustaría tomarse un trago. "Sé dónde ir", asegura. Le dice al conductor que vaya a The Star of Bethnal Green, en el East End (Elba pinchó ahí el año pasado, me enseña las fotos). El local no está lejos del edificio georgiano en el que vivía durante las primeras grabaciones de Luther. De ahí sacó el nombre para su negocio de música, 7 Wallace. "Fue el lugar de nacimiento de Luther. Hice un montón de trabajo de caracterización y ensayos y…", sonríe, "otras cosas". Era un lugar de fiesta. Los platos de Elba estaban colocados en la habitación principal. "Lo llamábamos la Suite Christopher Wallace [en referencia al rapero Notorius BIG]", explica.
Pronto Elba se mudará de nuevo al East End: después de 16 años en EE UU, acaba de comprarse una casa aquí. "Lo echo de menos", explica. "Sienta bien volver, la verdad".
El dueño del pub, al que Elba conoce, y que promociona eventos musicales, viene a vernos. Hoy está organizando una fiesta en otro de sus locales. "¿Tocar algo?", dice Elba. "No me importaría después de hoy, colega". La música siempre ha sido algo importante para Elba. Con 10 años hacía tocadiscos con cajas de cereales.

Para el álbum sobre el personaje de Mandela, viajó a Sudáfrica y grabó a una enorme cantidad de músicos. En un estilo típico de él, el álbum engendró a su vez otro proyecto, el documental Mandela, my dad and me. Es entretenido: no sólo por ver a Elba tratando de extraer una nota de un incapaz intérprete de trombón que está borracho, sino también porque Elba es consciente de que la historia de los actores convertidos a músicos no siempre ha producido gloriosos resultados. Al final del documental, vuelve a Londres a mostrar su álbum en la sala de juntas de la compañía discográfica de Los Beatles y Pink Floyd, con la esperanza de que lo editen (lo hicieron). "Aquellas personas no sabían qué esperar", cuenta a la cámara. "Podía ver cómo iban dándose cuenta: ‘Este tío va en serio". "Esta es la historia de mi vida en la música", me cuenta. "Gente escuchándome con las cejas enarcadas".

Ahora ha añadido clases de guitarra, bajo y teclado a su ya apretada agenda. "Estoy aprendiendo a tocar para poder expresarme mejor en los siguientes álbumes como músico", explica. "Y así no tener que decir demasiadas tonterías".
Me pregunto si está considerando seguir cantando. "Eh… ¡Claro! Sí, sí, por supuesto. ¡Me encanta cantar!". Existen en YouTube algunos grandes ejemplos de Elba cantando.





4. Idris Elba nació en Londres, hijo único de inmigrantes africanos. Le pregunto si no tener hermanos le ha venido bien. "Sí y no", dice. "Me permitió desarrollar mucho la imaginación, porque no tenía otros chicos con los que jugar, así que me las apañaba solo. Siempre me han asustado las familias grandes. Por otro lado, ser hijo único no ayuda. Te hace muy egoísta. Te preocupas de ti mismo y no te importan los demás. Eso no construye puentes sólidos con otras personas. Especialmente con aquellas que están acostumbradas a compartir porque tienen hermanos o hermanas".
Se queda pensando en esta idea.

Ya sabes, una de las grandes ventajas era irse a la cama, apagar la luz y no tener hermanos que intentaran hacerte sentir miedo en la oscuridad. Nada de eso. Estás tú solo. Así que estás ahí tumbado y dices: ‘Vale, está oscuro. ¿Y qué? No me asusta’. Los padres africanos tienen una forma estricta de criar a sus hijos que no siempre es cálida o lógica. Me hizo duro. Así que cuando alguien es cálido conmigo digo: ‘Guaaaaaaau, esto mola".

5. Le llega un mensaje de texto que le hace reír. "Chris Evans me pide que vaya a Top Gear", dice. Ah, pues mola, ¿no? "No sé…", responde. ¿Y que pasa con tu récord de velocidad y esas cosas? Se ríe: "Quizá debería presentar mi propio Top Gear".

6. Idris Elba no fue a los Oscar este año. Pero al contrario que el boicot público de Will Smith o Spike Jonze, él tenía unas razones más prosaicas. "No me invitaron", explica. "Obviamente, si me hubieran invitado, claro que hubiera ido, ¿por qué no? Los Oscar son como la Navidad".Beasts of no nation fue una de las películas que encendió aquel debate. Según The Hollywood Reporter: "Elba ha sido considerado en general el desaire más relevante de las nominaciones" (ambos, Elba y el filme, habían ganado muchos otros reconocimientos durante la temporada de premios). Le pregunto si se sintió desairado. La frase parece molestarle. "No sé. No tengo una opinión al respecto".
Desde la conferencia de Elba en los Comunes, parece que cada semana haya un informe sobre diversidad en el Reino Unido.

Todos dicen lo mismo. "No me sorprende", dice. "Es una época muy fértil para que las personas hablen sobre diversidad. El poder del cine y la televisión es mayor que nunca y la gente tiene preguntas, con razón"."Al principio me rechazó", dice Oona King, "Me dijo: ‘No quiero dar un discurso sobre la gente negra’. Pero yo le estaba pidiendo que diera un discurso sobre todo el mundo. Su mentalidad es que todos en el planeta somos individuos únicos. La respuesta fue extraordinaria. Un discurso de media hora en el Parlamento. En sólo 24 horas en las redes sociales ya había alcanzado 10 millones de visualizaciones".

Elba se fue a EE UU en los noventa en busca de trabajo porque se sentía limitado por los papeles que le ofrecían en Inglaterra, casi siempre "líder de bandas callejeras" o "personajes atléticos". En realidad, fue algo bastante peor que todo esto: sus primeros papeles incluyen un hombre que guarda la cabeza de una mujer en el frigorífico en Crimewatch [programa de la BBC sobre asesinatos famosos de la historia británica y en el que se hacen reconstrucciones dramáticas] y un gigoló en la serie Absolutamente fabulosas.

Seguro que fue frustrante. "No lo fue", dice. "Estaba trabajando bastante. Pero tenía una ambición que no podía ser sujetada. No deberíamos catalogar las películas en función de nuestro color, sino en función de la historia que se cuenta". Quizá alguien debería decirle esto a The Hollywood Reporter. Recientemente, anunció que Elba estaba en conversaciones para protagonizar The mountain between us, basada en una novela de Charles Martin sobre una pareja que se enamora después de sobrevivir a un accidente de avión. "Sería algo notable después de la ola de protestas que rodean a #OscarsSoWhite [#OscarsDemasiadoBlancos]", decía la revista, apuntando que, en el libro, el personaje es blanco.

"Todas estas cuestiones tienen que ver con la diversidad", dice Elba. "Es un debate en continuo desarrollo. No hay nada nuevo, año tras año. Creo que en este momento está en un punto álgido y eso es genial. Pero los cambios suceden un poco más lento. Nos llevará un tiempo desenredar ciertas formas de pensamiento institucional y resetearlas".

7. Pedimos más bebidas. Elba me pregunta sobre la reacción que hubo en la redacción de Esquire cuando se decidió que él sería la portada. Muy buena, digo, de otra forma no la hubiéramos hecho. Pero él no se refiere a eso exactamente. "¿Pero fue: ‘Está bien, consigámosle’? ¿O…?".

Bien, hubo una cosa más, digo. Estoy seguro de que puedes adivinarlo.
"No tengo la menor idea…".

¿James Bond?

"Oh, Dios. ¡No! ¡Ja, ja!", dice. "¿Qué se supone que podrías escribir diferente respecto a este tema? Es el rumor más seguido del mundo. Pon en Google: Idris Elba – Bond".
Eso es porque la gente quiere que lo hagas.

"¿De verdad lo quieren?".

Sí, estoy seguro.

"Bien, déjame preguntarte algo: ¿crees que la cantidad de gente que quiere que interprete a James Bond tiene correlación con la cantidad de gente que ve las películas de Bond?".

No estoy seguro de lo que quieres decir.

"Quiero decir: ¿es Bond tan popular como era antes?".

¡Por supuesto! La última película fue un exitazo.

"Un exitazo… ¿en qué país? Aquí fue un taquillazo, pero en este país la idea de que yo haga de Bond está muy dividida".

¿Dividida?

"Sí, hay una parte que son muy fans y otros que están absolutamente en contra".
Un poco antes esa mañana, un hombre ha corrido delante del hotel para gritarte una sola cosa: "¡Tienes que ser James Bond!".

"Históricamente, ¿la opinión pública ha tenido alguna influencia sobre Bond?".
No tengo ni idea.

"¡Ésa es la pregunta que deberías hacerte!".

Bien, es cierto, el actor de Bond no ha sido nunca elegido en un concurso de talentos.
"¡Exactamente! En otras palabras, no importa cuánta gente quiera que lo haga. Eso no significa que vaya a hacerlo. Ninguno de los actores que han interpretado a Bond ha sido elegido de esta forma; de hecho, aquellos que parecen tener más posibilidades de hacerlo al final son los menos favoritos para ser elegidos".

Ya…

"Y sospecho que la idea de que un hombre como Bond sea interpretado por un hombre negro está contribuyendo a todo este debate. Y eso, para mí, es algo indiferente. Así que no puedo decir nada más sobre este asunto. A menos que me siente con la presidenta de lo que sea".

Se refiere a Barbara Broccoli, la productora a cargo de Bond. Y resulta que sé que él ya se ha visto con ella.

"¿Quién te ha dicho eso?".

Internet.

"¡No me jodas! ¡Internet!".

Es donde la información se mueve hoy en día. ¿Es verdad?

"¡Increíble! Me he reunido con Barbara Broccoli unas cuantas veces y es encantadora.
Pero no hemos hablado sobre Bond…".

¿Y sobre qué has hablado con ella?

"Bueno, Barbara es una persona realmente adorable. De filantropía…".

Espera, espera. ¿Así que te has reunido con Barbara Broccoli y os habéis sentado a hablar de filantropía?

"Nos hemos visto varias veces, sí, pero no hemos hablado de eso. Ella no habla sobre otros posibles Bond mientras tenga a uno".

Sí, pero el que está ya se ha ido, ¿no?

"Todo son especulaciones… Bien hecho, has conseguido que hable de esto cinco minutos, algo que no consigue nadie".

Sólo tienes que hacer de Bond, entonces todo el mundo dejará de hablar de ello.
"[Risas] Sí, y entonces los números de taquilla no serán buenos y todo el mundo dirá: ‘Oh, Dios".

Eso es lo que decían que iba a pasar con el actual.

"Sí…".

A lo mejor deberías hacer antes la adaptación al cine de Luther. "¡Ahí lo tienes! ¡Eso sí es un hombre con visión! Me encantaría, la verdad".

8. Suele decirse que si quieres ver cómo de bueno es Idris Elba como actor tienes que ver el episodio 11 de la tercera temporada de The Wire. Ése en el que Stringer Bell muere. The Wire sucedió hace mucho tiempo, especialmente para Elba, a quien le había costado años encontrar un hit. Comenzó a grabarse en el año 2000, hace 16 años. ¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando piensas ahora en aquella serie?
"Que hubiera deseado haber hablado más con el resto del reparto, y no lo hice".
¿Mantienes alguna relación de amistad con ellos?

"Sí. Con uno o dos, a través de las redes sociales, por supuesto. Pero a la mayoría no los he vuelto a ver. No he visto a Andre Royo [que interpreta al adicto a la heroína Bubbles]. No he vuelto a ver a Hussan Johnson, que hacía de Wee-Bey. Sí veo a Michael B. Jordan [el traficante de drogas Wallace] un montón. Ha habido un par de reuniones pero no he sido capaz de asistir, lo que estoy seguro que hace que todo el mundo me odie, pensando que me creo más importante de lo que soy", dice. "Pero ha sido circunstancial".

9. Le pregunto por qué piensa que se dedica a la actuación. "Terapia. Si soy sincero, la terapia es una buena manera de limpiar mi… Cuando no estoy actuando es cuando mi vida se va a la mierda. Es realmente interesante. Ahora mismo estoy de bajón porque no estoy en un estudio rodando. Si estuviera rodando, probablemente no me pasaría esto. Y no sólo eso. Si lo hago, invierto toda mi energía en el personaje".
Le pregunto si encuentra difícil actuar.

"Ahora es más fácil. Pero no es una cosa fácil de hacer. Especialmente en Luther, cuando rodábamos en las calles de Londres y la gente se acercaba a mirar. Ignorar eso y concentrarte en tu personaje es muy difícil. Pero las distracciones pueden llegar de formas muy diversas: otros actores, tu vida personal, un director con el que no consigues congeniar. Esto último es increíblemente difícil. ¡Especialmente si él te ha elegido a ti! Pero según me he hecho mayor, es como si ahora fuera un motor muy bien engrasado. Como un Mercedes-Benz que puede durar 30 años. Tan sólo tienes que arrancarlo y te llevará dónde tú quieras. Y siempre que haya una carrera, será el vencedor".

10. En la versión americana de ‘The Office’, el personaje de Elba Charles Miner está siempre siendo peloteado por su personal. En uno de los tradicionales cortes a cámara marca de la casa, Miner dice: "Soy consciente del efecto que tengo sobre las mujeres". Esa línea bien la podría haber escrito Elba.

Cuando el presidente Obama puso en una pantalla de la Casa Blanca la película de Mandela, con Elba y el magnate del cine Harvey Weinstein entre la audiencia, presentó la película diciendo que la última vez que Elba había visitado la Casa Blanca las mujeres no le dejaron solo ni un momento. "Así que, por favor, déjenle solo". No hace mucho, un usuario de Instagram llamado @Nova_Isig se cansó de que su novia hablara mucho de Elba y posteó un poema de 21 líneas titulado I’m sorry, I’m not Idris Elba. El actor respondió con un selfie firmado: "I’m not sorry I’m Idris Elba".

¿Cuándo se dio cuenta Idris Elba del efecto que ocasionaba en las mujeres?

"Probablemente a los 14 años. Solía ir a casa de uno de mis amigos y su hermana y sus amigas solían venir y eran mayores que nosotros. Todas las chicas me perseguían y yo lo sabía. ¡Lo sabía!".

Ahora, admite, ser un actor famoso ayuda. "Las chicas están por todos lados. ‘¡Eres muy guapo!’ [voz de chica]. Gracias. Lo decís sólo porque salgo en la tele"
.
¿Qué es lo que destacan de ti en particular?

"No lo sé… Un hombre es un hombre".

Recientemente, ha notado un curioso cambio en este sentido. "Solía ser el favorito de un determinado grupo demográfico. Pero ahora hay un montón de grupos demográficos: mujeres jóvenes, mayores…".

Mujeres, básicamente.

"¡Suena un poco gilipollas decir eso! Pero es verdad que cuando me encuentro con un grupo de mujeres donde hay diferentes tipos de ellas, en seguida aparece un halo de incomodidad. Ni siquiera yo estoy cualificado para decir esto, pero puedo sentir que el tipo de mujeres que me encuentra atractivo se ha ampliado".

Felicidades, le digo.

Se pone la cabeza entre las manos. "De verdad, me estás haciendo parecer un gilipollas".

11. Cuando Elba habla con estudiantes de interpretación, suele darles los mismos consejos. Uno es ver lo que hace Meryl Streep en La duda (2008). Otra es tomar la cantidad de dinero que sea que hayan ganado esa semana e invertirlo en ver una obra que les pueda inspirar. También leer El alquimista de Paulo Coelho. Nos recuerda que tenemos opciones y que es muy importante decidirse. Elba se ha leído el libro dos veces al año desde los 26.

Tiene una gran confianza en sí mismo. A los 14 años ya estaba ganando suficiente dinero para comprarse las cosas que le apetecían. Luego están las teorías sobre su cerebro. La forma en que Elba lo ve es que todas las actividades extracurriculares son experiencias vitales que ayudan a mejorar el rendimiento mental. Ha leído en algún sitio que sólo usamos el 12% de nuestro cerebro y eso le ha intrigado desde entonces.

"Estoy expandiendo la capacidad de mi cerebro", explica. "No quiero decir utilizar más mi cerebro, sino usar más de ese 12%. Estoy en ese punto".

¿Qué ocurre después de todo?

"Lo que ocurre después está por determinar. Porque o bien puedes llegar a lo que se llama un genio o puede que estés chalado. Sospecho que mi próxima etapa me va a llevar incluso más hacia delante. No soy Martin Scorsese, pero podría serlo. No soy Brad Pitt, pero podría serlo. ¿Entiendes lo que quiero decir? Para llegar hasta allí creo que tengo que conseguir entrar en el reino de la locura. Eso significa que hay ciertas cosas que tengo que poner en standby".

Parece que has pensado en esto como en un plan de juego.

"Sí", dice. "Porque mi productora es boyante, mi actuación es boyante, mi música es boyante, mi fama es boyante, mi paternidad es boyante. ¡Todo está funcionando! Pero para el siguiente paso hacia delante, algo tiene que ocurrir. Puedo empujar la barrera y seguir avanzando, o puedo quedarme parado donde estoy. No creo que esto último ocurra".

Habla de su asistente personal. Es famosa en su ambiente, dice, por su habilidad para trabajar al máximo de capacidad.

"Hablamos de esto todo el tiempo. Trata de aprender sobre la capacidad de tu cerebro y sobre lo que puedes empujar. Si encuentras un experimento para decirme en que puntos del día y asuntos estoy usando el 12%, me fascinaría. Y me apuesto lo que quieras de dinero contigo a que de ese 12% yo sólo estoy usando el 8%. Eso es lo que me lleva a pensar qué puedo hacer con ese 4% que falta. ¡A lo mejor puedo levitar! ¿Entiendes lo que digo?".

12. ‘The pavement psychologist’ es una película persuasiva e inusual. Muestra a Anna Friel repetidamente cambiándose los zapatos en una habitación llena hasta el techo con cajas de zapatos. ¿De qué se trata todo esto?

"Pies, me encantan los pies", explica Elba.

¿Los pies o los zapatos?

"Soy un fetichista de los pies. Pies de mujeres".

Le pregunto cómo se manifiesta algo así.

"No se manifiesta por sí solo. En esa película… hablamos sobre los pies, pero estos se manifiestan a sí mismo como zapatos, porque al personaje le encantan los zapatos. Un poco bizarro".

Así que, si alguien con quien tienes una cita resulta que tiene unos pies horribles…
"¡No voy a entrar en eso! ¡No! Porque si lo hago, será el fin de mi vida. ¿Te das cuenta del drama en el que estoy metido por haber ido a una discoteca? Dios mío… Es una pena, ¿sabes? Porque yo solía hablar con mucha inocencia".

13. Cuando se estrenó ‘Luther’, la BBC encargó unos estudios sobre la serie. Ellos ya sabían que el John Luther de Idris Elba, el malhumorado policía que preside un Londres del estilo de Gotham con una corbata roja y un enorme abrigo que hace las veces de traje de superhéroe, era un hit de los gordos. Pero con sus guiones de asesinos en serie y marcada violencia (manos clavadas en una mesa, lenguas arrancadas) era una serie como ninguna otra. ¿Qué le gustaba a la gente de ella? Las respuestas de los hombres fueron particularmente interesantes.

"Se dieron cuenta de que eran felices sólo con ver a un hombre diciéndole a otro que se joda y pegándole un puñetazo en la cara", dice Elba.

Algunas veces, los fans masculinos de Luther le paran por la calle y le dicen: "Mola ver a un colega en la televisión". Él lo ve como si formara parte de una enorme crisis de masculinidad.

"No estoy diciendo que nos hayan castrado, pero la gente dice: ‘No voy a hacer esto por miedo a esto…’. ¡No me jodas! Hazlo, ve hacia delante y deja salir a ese hombre más poderoso, sea lo que sea. Eso es lo que quiero enseñarle a mi hijo. El miedo es un jodido cáncer. Es algo que, químicamente, el ser humano puede oler en la persona que tiene al lado. Cuando te enfrentas a alguien, da igual lo alto o grande que sea… Si te encuentras con alguien mayor que tú que tenga un poco de miedo, y tú no tienes ninguno, lo más probable es que le arranques la cabeza. El miedo te incapacita. ¡Le declaro la guerra al miedo! ¡Que le jodan! ¡Yo no le tengo miedo a nada! ".

Lo cierto, dice, es que el miedo y no la velocidad era sobre lo que trataba Idris Elba: No limits.

"Colega, cuando tienes cinco cámaras sobre ti y te estás cagando en los pantalones y tienes un helicóptero que se acerca hacia ti y un viento brutal sobre un coche que se parece más a un hidroplano y que va a toda velocidad por una playa, no se lo enseñas a la cámara".

Así que a lo mejor todos podemos aprender algo de Luther.

"Luther llega y le golpea a alguien en la cara. ‘Eres un capullo, vas a ir a la cárcel’. ¿De verdad ha dicho eso? Sí, lo ha dicho. Puede que no sea correcto en términos de estrategia policial o lo que sea, pero por amor de Dios…".


14. Una historia verdadera sobre Nelson Mandela. La premiere de Mandela: del mito al hombre (2013) tuvo lugar en Leicester Square. Elba estaba sentado justo al lado de la duquesa de Cambridge. A los tres cuartos de la película hay una escena donde Mandela finalmente abandona la prisión: "Sólo abre la puerta y déjame ser libre", dice Elba-Mandela. En ese momento Elba fue consciente de cierta consternación en la primera fila. La duquesa comenzó a llorar. Ella le hizo llegar a Elba su móvil: "MUERE NELSON MANDELA A LOS 95 AÑOS". Cuando la película finalizó, Elba bajó las escaleras hasta el escenario para dar la noticia. Una mujer gritó: "¿Cómo has podido irte, papá?". [A Mandela se le llamaba "padre" en Sudáfrica].

"No hubiéramos podido escribir un guión así, con Mandela falleciendo durante la premiere, mientras yo estaba al lado de la duquesa", dice. "Es de locos".
Más tarde, la familia de Mandela invitó a Elba al funeral de estado y al entierro privado.
"Suena un poco vanidoso, pero era como: ‘No me puedo creer que esté aquí’. Todo el mundo estaba allí. Todos los líderes mundiales. Y entonces dijeron: ‘El hombre que recientemente ha interpretado a Nelson Mandela está aquí, Idris Elba…’. Y la gente aplaudió". Se le nota emocionado, pero es que hay algo más.
"Todo lo que escuché fue ‘Elba’, que era el nombre de mi padre. El nombre de mi padre tuvo su reconocimiento".


15. Algunas preguntas no tienen una respuesta clara. Le pregunto a Idris Elba cómo se presenta cuando conoce a alguien que no sabe quién es. "Soy Idris Elba, encantado de conocerle", se ríe. "Lo cierto es que me pasa muchas veces: ‘Soy actor’. ‘Ah, qué bien. No te reconozco. ¿Has hecho alguna película?’. Entonces, en ese momento digo: ‘Sí, he hecho unas pocas, pero también soy DJ. El año pasado pinché en Glastonbury’. ‘¡No me jodas! ¿Eres aquel DJ tan cojonudo?’. Y es como, Dios... Me describo a mí mismo como actor, DJ y músico. Y, más recientemente, también me presento como hombre de negocios".

¿Hay algo que te mantenga despierto por la noche?

"Mis hijos. Pensar en ellos". Y añade: "No quiero profundizar mucho en esto... Es una parte de mi vida que no me gusta comentar".

¿Qué puede pensar la gente mal de ti?

"Que soy el alma de la fiesta. No lo soy. Simplemente me gusta sentarme en una esquina y divertirme viendo cómo se lo pasan los demás. Por eso ser DJ es para mí algo tan atrayente".

Idris Elba no puede decirme cuál es el primer recuerdo que guarda en su memoria. Pero no porque no se acuerde.

"Es privado", dice. "Podría sonar demasiado bizarro. Es algo muy personal".
Dice que en realidad es algo que no tiene mucho sentido. "Porque era demasiado joven para comprender lo que estaba ocurriendo exactamente y ahora que soy más mayor sé lo que guarda mi memoria. Puedo verlo. ¿Qué estaba haciendo yo allí?".
Le cuestiono si es algo obsceno.

"Sí. Es bizarro. Muy bizarro".

A cambio, me ofrece otra cosa: el recuerdo de ir a ver a su tío DJ a bordo de un barco en Tilbury Docks. Tenía 6 o 7 años. Él y sus primos se vistieron con sus mejores galas y se fueron conduciendo un buen rato hasta allí. Él nunca había estado antes en un barco, pero incluso más de 30 después puede recordar el tamaño del barco y lo inhóspito del muelle, además de otra cosa. La forma en que su tío hacía bailar a la gente. Simplemente poniendo la música que ponía en casa. Showbusiness.

16. Esta noche, Elba no va a pinchar en King’s Cross. Así que coge el teléfono. A lo mejor la fuente de su tormento hoy puede en esta ocasión hacer algo por aliviarle.
"Siri", pregunta. "¿Contra quién juega hoy el Arsenal?
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