Esquire en Facebook
Esquire en Instagram
Esquire en Google Plus
Esquire en LinkedIn
Newsletter
20 Minutos

El cine de videojuegos, evolución del cine de superhéroes

JAIME DE LAS HERAS | 23/12/2016
Hollywood no brilla como antaño. O al menos, si lo hace no es a base de la lucidez de sus guiones o del talento de sus directores. El nuevo brillo de la Meca del cine se produce a través del fulgor dorado de las taquillas, al parecer, única medida posible de éxito en la industria de hoy.

Por eso no nos extraña que en esta vida sea cada día más fácil ver medrar guiones adaptados que guiones originales. Aquellos que maman directamente de otras fuentes de la cultura popular y que son trasladados a la gran pantalla a golpe de talonario, por regla general, y acaban convirtiéndose en el paraíso de los fuegos artificiales, o también llamados efectos especiales.

Esas bases culturales se dividen hoy en día en dos ramas, producto de los tiempos en los que vivimos, generándose un trasvase de la influencia del cine de superhéroes, pergeñado en cómic, al de cine de videojuegos, hijo de la pequeña pantalla.

Pruebas de la temporalidad y de los nuevos productos culturales, engendrados para los últimos Baby Boomers y los primeros vástagos de la Generación X, los cómics están dando pequeños pasos atrás (muy pequeños, véase el caso Marvel o DC) para ir cediendo parte de su terreno cinematográfico al mundo del videojuego.

Mientras los ‘niños’ que hoy peinan canas (cuando se pueden peinar) y son hijos de los sesenta y setenta, que crecieron entre el papel impregnado de color de Batman, Superman y toda la pila de superhéroes de la Marvel, los de hoy, o sea, los descendientes de los ochenta y aquellos que empezaron a vivir a través del mando ven cómo sus héroes de la ficción se retroalimentan de la consola a la gran pantalla.

Ejemplos encontramos a decenas, desde Assasin’s Creed hasta Prince of Persia, pasando por Tomb Raider, Resident Evil o la adaptación que se está gestando de The Division. No importa el formato, importa recaptar a un público que ya tiene en su memoria colectiva el ocio de una generación, la de los criados a través del videojuego, que encuentran así una forma más de volver al cine.

Así comenzó el cine de superhéroes a facturar en taquilla inmensidades, cuando los estudios se dieron cuenta de que en las historias infantiles de aquellos tebeos de 40 páginas se encontraba el futuro de aquellos espectadores que querían rememorar tiernas edades unos cuantos años después.

No es necesariamente malo este trasvase pero tampoco es necesariamente bueno, a ello sólo le pedimos cautela y cierta cordura porque no todo es adaptable ni tampoco todo vale con tal de que la taquilla salga positiva.
Atrapan un unicornio en California
No te pierdas ni un segundo de trap
Así es como cambia tu cuerpo si dejas de comer carbohidratos
Lo que no debes comer antes de beber (mucho)