Esquire en Facebook
Esquire en Instagram
Esquire en Google Plus
Esquire en LinkedIn
Newsletter
20 Minutos

La breve y curiosa (pre)historia del cinturón

PABLO GRIS | 30/6/2017
Algunos no les dan mucha importancia más allá de la comodidad que aportan. Sin embargo, otros lo consideran un elemento esencial de la moda y el buen vestir. Los cinturones, a pesar de lo que parezca, son una prenda con mucha historia y recorrido. Tanta historia tienen que son anteriores a la escritura.

Las primeras referencias que hay del cinturón datan de la Edad de bronce: era una prenda usada tanto por hombres como por mujeres. De hecho, hay pinturas egipcias que representan a mujeres con túnicas ceñidas con cinturones sobre el vientre. Los hombres también llevaban, pero eran mucho más largos, pues caían hasta el suelo.

Con el tiempo esta prenda se acabó asociando a la masculinidad, seguramente porque las armas y utensilios de guerra se llevaban ceñidos al cinturón. Tanto es así que en el Imperio Romano el hecho de que le quitasen a un soldado su cinturón era de una de las mayores ofensas posibles.

El cinturón también se asociaba a la imagen de seguridad, fuerza y poder debido a la tradición popular. Aarón y David aparecen representados en la Biblia con cinturones y en la mitología griega Hera usa un cinturón ricamente decorado que le presta la diosa del amor, Afrodita, para seducir al dios de los dioses, Zeus.

A partir de ahí siempre se ha asociado al modo de vestir masculino. Hubo una breve excepción durante la temprana Edad Media, en la que las mujeres sí que lo llevaban.



En los años 20 la moda dio un gran giro y la gente empezó a ver la ropa no solo como un conjunto de prendas que cubre la piel, sino como un elemento al que hay que prestar atención. Siendo una época de bonanza, aumentaron los ingresos y los gastos en moda de toda la población. Los cinturones se adaptaron a las demandas y adoptaron colores llamativos, formas menos sencillas y hebillas más vistosas. También ayudó a este proceso el desarrollo de la ingeniería de materiales y el descubrimiento de otros nuevos, lo que amplió la oferta y sus posibilidades.

Desde entonces, el uso del cinturón ha vuelto a sus orígenes, es decir, ha vuelto a pertenecer a ambos sexos. Ahora los encontramos de todos los materiales, colores, formas e incluso tamaños. Usados más para conjuntar con zapatos y accesorios que para mantener el pantalón en su sitio, el cinturón ha pasado a ser un elemento imprescindible de la moda.
Suspira, que es muy sano
¿Tienes el Síndrome Visual Informático?
¡Ropa fuera! Estos son los beneficios del nudismo
12 películas, 12 trajes