Esquire en Facebook
Esquire en Instagram
Esquire en Google Plus
Esquire en LinkedIn
Newsletter
20 Minutos

Que odies tu voz al escucharte tiene una explicación (científica)

CRISTINA ROMERO | 18/5/2017
No hay otra cosa que nos iguale más a todos y que nos dé tema de conversación para largo rato que pronunciar "¿Y qué me decís de la voz en las grabaciones? Es irreconocible. Parece siempre que hable otra persona". Es decir algo así y escuchar un canon de "Es verdad. Yo no me reconozco nunca. Qué voz tan fea tengo" detrás de otro. Pues bien, ahora que sabemos que no estamos solos en este odio propio que nos proferimos cuando abrimos la boca y nos escuchamos hablar, debemos saber que su razón, que ahora pasaremos a detallar, tiene una explicación científica.

Así que no eres tú, ni nosotros, es la ciencia.

O mejor dicho, es el cráneo, que no nos deja ser imparcial cada vez que nos escuchamos hablar en, por ejemplo, los tan de moda audios de WhatsApp.

Cada vez que tiramos de la grabadora para realizar nuestras entrevistas y escuchamos esa voz de pito que, efectivamente es nuestra, o cada vez que le decimos a los colegas por audio que la reunión se nos ha complicado y no vamos a poder quedar, comprobando que esa voz "infantil" es, efectivamente, nuestra, se nos cae el alma a los pies. No puede ser que tengamos ese tono de voz tan despreciable, insostenible, tan generador de rechazo. Pero sí, y la razón no es otra que la forma tan diferente que tienen nuestros sentidos de percibir el sonido.

Esto sucede así porque los huesos del cráneo vibran de una determinada forma y nosotros percibimos esa resonancia de manera más grave a la original.

De esta manera, la ciencia señala que la voz más parecida a la original es la que se recoge en una grabación, la misma que emitimos y los demás captan, pero nos resulta extraña porque en nuestro cerebro retumba de otra manera.

Así que, lamentándolo mucho, esa voz que sale de la grabadora, del audio de WhatsApp, de Skype, es nuestra. La auténtica.
Un plátano y tú compartís el 50% del ADN
Secretos para trabajar esos músculos 'imposibles'
¿Cuánto ruido puede aguantar tu cuerpo?
¿Qué desayuna la gente con éxito?