Esquire en Facebook
Esquire en Instagram
Esquire en Google Plus
Esquire en LinkedIn
Newsletter
20 Minutos

Cómo lucir una barba en diez cómodos pasos

El último grito en belleza masculina es lucir una elegante barba, del tamaño que sea y sin límite de edad, pero todo tiene su trabajo y mantenerla en orden exige un cuidado diario

CRISTINA ROMERO | 11/1/2017
Nuestro hombre portada es ya un auténtico chico Esquire y si algo llama la atención de él es su cuidada y colorida barba. Exacto, hablamos de Michael Fassbender.

Si él se ha pasado a esta moda es hora de que todos los hombres vayan haciéndolo. Y como nos gusta justificar todas las afirmaciones, el mejor motivo que aporrea la cabeza es el éxito. O que se lo digan a él cuando se dejó caer por los Globos de Oro sin más adorno que un traje negro, unas míticas gafas y su barba.

Una barba bien cuidada puede ser el mejor complemento con el que aliarse para ganar en masculinidad sin sumar años y consiguiendo una efecto joven y moderno

No vale pasear una barba de cualquier manera y la clave del éxito está en su cuidado. Diez pasos son los que se necesitan para poder convertirse en el hombre más desead del momento, un tal Fassbender.

1. Antes de dejar crecer la barba hay que pensar en la forma que se le va a dar y conviene tenerlo claro desde el principio para ir "moldeándola" a medida que vaya creciendo.
2. La aparición prolongada de pelo en la cara puede ocasionar irritaciones en la piel. Lo mejor para solventar el problema es hacer uso de cualquier crema hidratante, este uso no sólo repercutirá en el no sufrimiento de la piel sino en el crecimiento de una barba sin las tiranteces que el rostro ejerce para protegerse de su aparición.
3. El siguiente paso es dejar que crezca y crezca. Esto es sin recortarla hasta que no haya la suficiente cantidad de pelo como para empezar a manipularla.
4. Una vez que esté a la medida deseada y bien poblada, hay que darle la forma deseada. Importante es tener en cuenta la forma de la cara para que ésta no quede desproporcionada o fea. Una barba puede ser tan elegante como poco atractiva si no se juega con la forma de la cara.
5. A partir de aquí el mecanismo debe ser siempre el mismo: recortar la barba con la ayuda de unas tijeras y un peine para terminar rematando la faena con una cuchilla, con la que se eliminan los pelos más cortos.
6. Las maquinillas son una buena opción si el tiempo es un enemigo nato, pero nada como un afeitado a la antigua.
7. Al cortar la barba es fundamental saber seguir un patrón de corte. Hay que empezar en las patillas e ir bajando hasta la parte más inferior. Siempre desde fuera hacia dentro y con la barba lo más seca posible para no pasarse en el corte y evitar posteriores arrepentimientos (que de nada servirán).
8. Cualquier manipulación en el rostro pasa factura. Las irritaciones están aseguradas desde el momento que se utiliza la cuchilla o la maquinilla, así que a la hora de la ducha hay que aplicar en la barba el champú del pelo.
9. Mojar la barba cada vez que haya que lavarse la cara sin más sustancia que el agua no es muy recomendable. Se experimenta una sensación refrescante, pero sin protección ni higiene. Tener a mano una pastilla de jabón neutro ayuda a su buen mantenimiento.
10. No dejar pasar más de una semana sin retocar la barba, aunque lo recomendable es revisarla dos veces por semana.

La elegancia viene en el pack y el aburrimiento no tiene cabida. ¡La de cosas que se pueden hacer con las barbas! Con sus formas, al menos.

La tendencia está tan de moda que muchos hombres que no consiguen que su barba crezca con la cantidad y forma deseada, se hacen trasplantes e injertos. Lo que sea con tal de no renunciar a ella.

Se acabaron los hombres sin barba.
Las fobias más curiosas que (seguramente) no sabías que existían
'Big Little Lies', tres mujeres a las que engancharse
Madrid se viste de Nueva York y jazz con Seagram's New York Hotel at Only You
Los 10 mejores instrumentos para iniciarte en la música