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De pijamas y otros asuntos

Rescatamos esta entrevista a Paco Roca. Lo gana todo, los trofeos le llegan a pares, pero Paco Roca solo aspira a tener tiempo para lo que más le gusta: dibujar

ADRIANA HERREROS | 6/3/2014
Esquire charla con Paco Roca (Valencia, 1969), historietista, máximo exponente de la celebrada novela gráfica (formato que goza de enorme salud en nuestro país a tenor de las cifras de ventas), Premio Nacional de Cómic 2008 y, ante todo, gran persona.

ESQUIRE ¿Qué ha significado para ti la figura de Berenguer y todo su legado? ¿Cómo fueron esos inicios en el cómic para adultos? Bueno, en realidad era porno, ¿no?
PACO ROCA Sí, llamemos a las cosas por su nombre: era porno. En un momento, principios de los noventa, cuando habían desaparecido casi todas las revistas de cómics en España, Kiss Comix era de las pocas cabeceras que ofrecía la posibilidad de empezar a publicar. Con el tiempo pude pasar a publicar en El Víbora y hacer historias más cercanas a mis gustos. Para mí fue importante publicar en aquella revista por la que había pasado gente a la que admiraba como Max, Gallardo, Liberatore, Crumb... Y prácticamente todos los autores españoles de varias generaciones: Jaime Martín, Mauro Entrialgo,Mónica, M. A. Martín... Recuerdo con cariño esa época. La Cúpula era una gran familia, una idea de negocio más cercana a la filosofía de una comuna hippy que a la de una editorial.

ESQ Desde tus primeros momentos como autor has tenido gran relación con el mercado francés [ha publicado allí Hijos de la Alhambra, El Faro, Arrugas...]. ¿Cuándo estableciste este contacto? ¿Cómo te tratan por allí?
PR Fue gracias a ese espíritu hippy de La Cúpula. Al publicar El juego lúgubre pedí quedarme los derechos para el extranjero y lo aceptaron sin problemas. Lo moví y conseguí publicarlo en Francia. Es un mercado difícil si eres extranjero y te sales de la norma, pero te tratan con mucho respeto. Y si todo marcha, puedes ganarte muy bien la vida. Pero el mundo de las grandes editoriales francesas es el polo opuesto a La Cúpula: contratos abusivos, pérdida de libertad creativa... Salvo excepciones, no es el paraíso perdido. Más bien es el de la industria editorial.

ESQ Tu sueño era vivir de dibujar ¿Ya lo has logrado?
PR En estos momentos lo he conseguido, y soy consciente de ser un privilegiado. Vivir de la industria de la cultura es difícil; y hacerlo con libertad absoluta, más todavía. Como muchos escritores o directores de cine, tengo que compaginarlo con otras cosas, pero incluso así, hace unos años hubiera sido imposible vivir del cómic aquí, pero las cosas están cambiando. Tenemos más lectores y hay editoriales como Astiberri que apuestan por autores nacionales, producen sus obras, y las mueven fuera de nuestro país.

ESQ ¿Eres de los que creen en la fuerza didáctica y la libertad narrativa del cómic?
PR Creo en el poder del dibujo. Aprendemos a dibujar antes que a escribir o a leer. Y, curiosamente, la comprensión de los dibujos desaparece más tarde en un enfermo de alzhéimer que la escritura o el habla. El cómic es capaz de explicar conceptos complejos con sencillez y de hacer amenos textos aparentemente áridos. Esa posibilidad didáctica permite al cómic emprender nuevos caminos como el periodístico. Autores como Joe Sacco exploran esa forma narrativa, es el caso de obras españolas como Simiocracia o Chernóbil.

ESQ En 2007 publicas una emotiva reflexión sobre el mundo de la vejez titulada Arrugas con la que consigues el Premio Nacional de Cómic en 2008, el premio a la Mejor Obra en el Salón del Cómic de Barcelona en 2008, el Goya al mejor guión adaptado en 2012, 46.000 ejemplares vendidos hasta la fecha, un tour emocional con Miguel Gallardo... ¿Arrugas te lo ha dado todo?
PR Sin duda. Me permitió vivir de los tebeos y darme a conocer en muchos países que ahora continúan publicando mis libros. En cierta forma fue un enorme atajo para acceder a donde otros han llegado tras muchos años de trabajo. Pero, por otro lado, a veces también percibo cierta envidia por su éxito. Entre lectores no habituales del cómic es normal que me pregunten si he hecho algo más. Hay que resignarse.

ESQ Una duda: ¿Quién te dice que has ganado un Premio Nacional? ¿Recuerdas ese día?
PR Son momentos intensos y no lo recuerdo bien, pero creo que fue el entonces Ministro de Cultura. Desde esa llamada y hasta la noche no me despegué del teléfono. Entrevistas, felicitaciones, e-mails... Durante las semanas siguientes, mi vida se pareció más a la de Pocholo que a la de un dibujante de tebeos. Pensaba que serían las más intensas de mi vida pero me equivoqué. Un Goya supera con creces el mareo mediático.

ESQ ¿En algún momento os planteasteis que Arrugas fuera una historia en imagen real?
PR El proyecto de Manuel Cristóbal [productor de Arrugas] fue siempre como película de animación, pero antes hubo intentos de adaptarlo a imagen real. Lógicamente me siento más cercano al dibujo, me parecía más adecuado hacerla en animación. Hubiera quedado una historia mucho más dura en imagen real.

ESQ Como broche final te dieron el Goya al Mejor Guión Adaptado. ¿Dónde lo guardas?
PR Como mi casa no es muy grande y además me coge polvo, de momento no ha parado de viajar. Me lo llevo a charlas, comidas con amigos, lo he dejado en casa de mis padres, en una expo y hasta en el restaurante de un amigo.

ESQ En tu último volumen, Memorias de un hombre en pijama (Astiberri, 2011), recopilas tiras cómicas publicadas en Las Provincias. ¿Cuántos pijamas tienes, todos a rayas?
PR Los tengo de todo tipo: de trabajo, para recibir e incluso uno que usé para las presentaciones de la obra. Eso sí, todos de rayas. Pero los más elegantes me los han regalado lectores. Para mí el pijama equivale a la máxima libertad en el trabajo. Es un símbolo de la protesta del hombre contra el sistema. ¡Vivan los pijamas!

ESQ ¿Nos recomiendas algunos tebeos actuales?
PR Historias del barrio (Astiberri, 2012) de Gabi Beltrán y Bartolomé Seguí,Sangre de mi sangre (Astiberri, 2011) de Lola Lorente y El largo silencio (Astiberri, 2012), de Miguel Gallardo y Francisco Gallardo.

ESQ ¿Algún adelanto sobre tus proyectos antes de acabar?
PR Estoy abocetando mi próximo cómic, que con tanto bolo va un poco retrasado. A ver si lo acabo para principios de año... Por otro lado, estamos trabajando en un proyecto para sacar adelante una serie de animación de Memorias de un hombre en pijama.

Fotografía: Mikel Ponce
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