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20 Minutos

Cinco bares contra la resaca

No hay ningún error. Una vez metidos en el fondo del cuarto cubata, lo mejor es ir pensando cómo superar la borrachera que medio sorbo más va a acarrear. Como las cabezas no están para mucho ajetreo, todas las apuestas se centran en seguir de bares

CRISTINA ROMERO | 4/3/2014
Noches interminables que pasan factura al día siguiente.

Se acabó quedarse en la cama hasta las cinco de la tarde o no distinguir entre mediodía, tarde y noche. El mejor remedio para la resaca es irse de bares; eso sí, bajando el ritmo. Ahora, hay que atacar la comida, no los vasos.

1. Que la fiesta acabe (o comience) en Madrid, concretamente, en uno de sus sitios típicos si el hambre aprieta a las nueve de la mañana después de toda una noche de barra libre. Recuperar la vergüenza puede empezar por engullir (no se puede usar otro término al amanecer) un bocadillo en El Brillante.

2. Si el chiringuito está montado en Valencia, también hay bar que valga para dar rienda suelta al apetito. El horno de los borrachos (nunca mejor dicho) permite asar manjares como pizzas, napolitanas, empanadillas o bocadillos. No es un bar al uso, es una panadería, también peculiar. No se compra pan, pero si satisfacen al estómago cuando el reloj marca las cinco de la mañana.

3. El Velódromo de Barcelona acoge a los más sibaritas en su espléndido local. Punto de reunión para unas tapas post-fiesta, perfectamente combinado con los madrugadores que se encaminan a su rutina diaria.

4. Sevilla tiene un color especial, pero también bares para contentar al estómago después de cerrar la discoteca de turno. El bilio’s cumple esa función a las mil maravillas y si es con un alto contenido en grasas, mejor que mejor. ¿Hamburguesas? Marchando.

5. Salir de marcha por San Sebastián también va unido a dejarse caer por A fuego negro. Mini hamburguesas con chips de plátano a la sartén. El placer puede venir a visitar un domingo por la mañana. Eso sí, habrá que alargar la fiesta hasta más de las diez para esperar a que abran. (Merece la pena el esfuerzo).

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